contenido

Ciclismo dde ruta en Colombia: los 7 puertos montaña mas exiget ?

Colombia tiene un relieve complejo y sumamente variado. El privilegio de contar con tres cordilleras, supone la existencia de todo tipo de alturas y planicies que, para los aficionados al ciclismo, son un verdadero manjar.

Colombia tiene un relieve complejo y sumamente variado. El privilegio de contar con tres cordilleras, supone la existencia de todo tipo de alturas y planicies que, para los aficionados al ciclismo, son un verdadero manjar.

Algunas de ellas se han convertido en auténticos desafíos míticos. Bien sea por la configuración del recorrido, o por tramos enrevesados y difíciles de transitar, o bien por la dificultad del clima y la altitud de los ascensos, lo cierto es que hay algunos puertos de montaña que se han convertido en una especie de leyenda para nuestros escaladores.

Aunque no hay consenso absoluto, por sus características y por el grado de dificultad que suponen, estos pueden ser considerados 7 de los puertos de montaña más exigentes de para el ciclismo de ruta en Colombia.

Páramo de Letras, Tolima (3.700 msnm)

El ascenso al Páramo de Letras, por Mariquita, puede ser uno de los puertos de montaña más exigentes del mundo. Es un auténtico desafío para los amantes del ciclismo de ruta en Colombia, desde el comienzo. Inicia en las afueras de Mariquita, en donde las temperaturas alcanzan hasta los 40ºC, con una humedad del 100%.

Los primeros 5 kilómetros tienen una pendiente del 7%. Pero la verdadera prueba viene en los 80 kilómetros que siguen y que están compuestos por sube y bajas continuos, algunos con un gradiente del 8%. Por momentos, la travesía parece interminable. El paso por Fresno es un poco más suave.

Más adelante, poco después de pasar por Padua, comienza el tramo más duro de todo el recorrido. Incluye una rampa de 300 metros, de entre 10% y 11%. Después de esa zona, el clima se torna más benéfico. Más adelante hay dos herraduras de difícil trayecto, un tramo de nuevos sube y bajas y un descenso leve. Al final, la anhelada meta, después de un ascenso de 2.4 kilómetros al 7.6%.

Puerto de La Línea, Quindío (3.300 msnm)

El Alto de La Línea tiene dos grandes atractivos: es un puerto de montaña ideal para los escaladores purasangre y tiene una belleza natural incomparable. El trayecto comienza en las inmediaciones de Calarcá, con subidas en un rango de entre el 6% y el 8%, terrenos llanos y descensos suaves. Hasta el túnel de La Línea, todo el recorrido tiene una exigencia moderada y alta, pero a juzgar por lo que sigue, resulta ser apenas un calentamiento.

Los 9 kilómetros finales son un auténtico reto a la voluntad. Hay varias curvas de herradura y hacia la mitad del trayecto se entra en un bosque de pinos que es el abrebocas de los ascensos más rigurosos. Hay varias rampas muy duras. Una de ellas, no muy larga, llega al 18%. Ningún ciclista siente las piernas en los dos kilómetros finales, cuando se alcanzan los 3.200 metros sobre el nivel del mar.


Guia descargable: Seguridad esencial en la bicicleta

Puerto de Bocademonte, Boyacá (2.902 msnm)

El Alto de Bocademonte se encuentra en un bello paraje de Boyacá, cerca del municipio esmeraldero de Muzo y es uno de los favoritos para los aficionados al ciclismo de ruta en Colombia. El trayecto abarca un territorio que va desde los 800 hasta los 2.900 metros de altitud. Se experimentan todos los climas y, por supuesto, diferentes tipo de vegetación y de paisajes.

El trayecto comienza en zigzag y a la salida de la población de Pauna viene un ascenso al 13%, de 150 metros. Después hay unos pequeños tramos de descanso y siguen 18 kilómetros al 6%. Luego sigue una zona de vértigo: nada menos que 24 curvas de herradura, a través de 9 kilómetros. Más adelante vienen dos tramos de camino sin pavimentar y los últimos 10 kilómetros transcurren entre ascensos al 6% y 7%. Al final, todo está rodeado de niebla y hay muy poca visibilidad.

Puerto del Vino, Cundinamarca (2.866 msnm)

El Alto del Vino es un puerto muy difícil, no tanto por el porcentaje de las rampas, sino porque comprende una seguidilla agotadora de subidas y bajadas, por pendientes que oscilan entre el 6% y el 2%. El trayecto comienza en el municipio de Villeta y después de La Vega tiene 18 kilómetros de ascenso al 6%, que en su parte central incluye un tramo de 2 kilómetros al 7.5%.

El elevado calor húmedo complica el avance. Aparece luego una amplia herradura y después un descenso de 1 kilómetro, antes de 2 kilómetros de ascenso a más del 7%. Más adelante hay otros 8 kilómetros de subida a más del 6%, con algunos picos que alcanzan 10% y hasta 11%. Antes de llegar a la meta transcurren otros 4 kilómetros de sufrimiento en ascenso.

Boquerón de Chipaque, Cundinamarca (3.207 msnm)

Este trayecto comienza al oriente de la población de Cáqueza, muy conocida por las frituras, los quesos y los dulces de leche. Los primeros 4 kilómetros son muy suaves y luego aparecen un par de ascensos al 6%, intercalados con largos descansos. Después viene lo inesperado: una pendiente que está a casi el 9%.

A partir del kilómetro 10 comienza un ascenso de 18 kilómetros, con una pendiente promedio de 7.2%. Hay un par de kilómetros de descanso y luego nuevamente una subida. La parte final del recorrido es la más dura. Hay 3 kilómetros de trayecto al 8.7%, y después vienen rampas de 11%, 13% y 14%. Los últimos 5 kilómetros son más suaves y transcurren en medio de un paisaje realmente sobrecogedor.

Puerto de La Tribuna, Cundinamarca (2.714 msnm)

Este puerto también comienza en las inmediaciones de Villeta, a 784 metros de altitud. El calor y la humedad se hacen sentir desde el primer kilómetro. El inicio es relativamente manejable, hasta el kilómetro 6, cuando comienza el ascenso continuo. Hay 5 kilómetros al 6.8%, que incluyen una rampa al 10%. Después vienen 2 kilómetros suaves.

Al paso por el municipio de Albán hay un ascenso con pendiente promedio al 6.8%. Los últimos 2 kilómetros se tornan bastante difíciles, debido al desgaste acumulado. Solo quienes tienen muy buen estado físico logran coronar esa cima en la que brilla el letrero “Alto de La Tribuna”.

Páramo del Verjón, Cundinamarca (3.367 msnm)

El trayecto inicia en el centro de Bogotá, por un tramo irregular con rampas y descansos hasta tomar el desvío hacia Choachí. Luego vienen 5 kilómetros de ascenso puro, al 7.5%. Aparece un kilómetro llano y después 2 kilómetros de ascenso fuerte, entre el 7% y el 8% de pendiente.

Lo más complicado a esta altura del recorrido es la presencia de una fina llovizna y de vientos que a veces se tornan bastante fuertes. Lo que sigue son 5.5 kilómetros de toboganes, en los que el clima dificulta tanto los ascensos, como los descensos. Al coronar la cima del Alto del Verjón hay una niebla espesa y un frío que cala en los huesos.


New Call-to-action