Rigoberto Urán, un Héroe de Carne y Hueso

Posted by WeSura on 02-abr-2016 0:00:00

Rigoberto Urán, un héroe de carne y hueso

Rigoberto Urán, que ya ha pasado por el Sky Team y ahora milita en Cannondale, sigue siendo uno de los grandes del mundo. Figura en los cálculos de todos los equipos, por su talento, su entrega y su pasión.

Es un hombre descomplicado, que rara vez se enoja. Lo usual es verlo bromeando y haciendo gala de esa sencillez que ni competir en varios de los más prestigiosos equipos del mundo, ni obtener una medalla olímpica le han quitado.

Su historia de vida parece diseñada para un libretista de televisión. Solo un gran temperamento y la convicción de que el esfuerzo es tan importante como el talento le han permitido sobrellevar los impresionantes episodios adversos de su vida. Rigoberto Urán se define como “un tipo normal que monta en bicicleta”, pero a fe que es mucho más que eso.

Rigoberto Urán, la historia de un drama

El único responsable de que “Rigo” haya decidido subirse a una bicicleta fue su padre, de quien heredó no solo el nombre, sino una tenacidad a prueba de todo. Don Rigoberto, padre, mandó soldar la bicicleta partida en tres pedazos que encontró botada en el patio trasero de la casa de uno de sus hermanos. Quería que su hijo la usara para montar junto él los fines de semana.

A Rigo, el hijo, lo tenía sin cuidado el ciclismo. Pero, en cambio, sentía por su papá una devoción conmovedora. Por eso no puso ningún reparo en acompañarlo a hacer extensos recorridos en los que, sin darse cuenta, comenzó a desarrollar un potencial enorme, del que no era consciente en un comienzo.

En el año 2001, cuando Rigo tenía apenas 14 años, un grupo de paramilitares asesinó a su padre. Durante el funeral, y frente al féretro, Rigo le prometió proteger a su madre y a su hermana menor, terminar el bachillerato y dedicarse al ciclismo para siempre. Su padre ya le había hecho notar que podría tener futuro en este deporte y soñaba con que Rigo lo lograra.

Poco tiempo después, entre los afanes de trabajar vendiendo lotería y las exigencias del estudio, tuvo ocasión de participar en la “clásica” de su pueblo natal, Urrao. Ganó con sobrada ventaja y en la meta levantó las manos al cielo y le dio gracias a su padre. Desde entonces, siempre celebra los triunfos con ese gesto.

Guia descargable: El equipo básico para ciclismo de ruta

Un camino hacia la gloria

José Laverde, un amigo de su padre, comenzó a impulsar la carrera de Rigo. Pronto comenzó una verdadera racha de triunfos. Para 2005 ya tenía cinco medallas de oro como campeón nacional y otras cinco como campeón panamericano. Luego vino el fichaje para el Team Tenax, de Italia, gracias al concurso de Marlon Pérez, otro ciclista colombiano.

Durante su primera temporada con el nuevo equipo sufrió una grave fractura de clavícula. Por razones del azar, terminó pasando su convalecencia en la casa de Beppe Chiodi y Melania Charutti, una pareja de Brescia, Italia, que le dio un segundo hogar a Rigo. Él mismo los llama sus “segundos padres”.

La pareja prácticamente lo adoptó. No solo le dieron los más amorosos cuidados, sino que también le enseñaron a hablar italiano y a desenvolverse en la nueva cultura. Ya recuperado vino el traspaso a la escuadra de máxima categoría Unibet, de Bélgica. Rigo tenía apenas 19 años y ya estaba dentro de la élite mundial.

Después de varios triunfos en Europa, Rigo sufrió un grave accidente durante la Vuelta de Alemania. Contó de nuevo con los cuidados de su familia adoptiva, que le dio ánimos cuando los médicos le dijeron que no podía volver a correr en bicicleta. No pasó mucho tiempo antes de que volviera a las carreteras, en gran forma.

Rigoberto Urán se convirtió en “Rigoneitor” cuando ganó la medalla de plata olímpica, en los juegos de Londres 2012. Fue solo una pequeña desconcentración la que le arrebató de las manos el oro, en una competencia en la que no era favorito de nadie.

Rigo, que ya ha pasado por el Sky Team y ahora milita en Cannondale, sigue siendo uno de los grandes del mundo. Figura en los cálculos de todos los equipos, por su talento, su entrega y su pasión.

Rigoneitor sueña con la “maglia rosa” del Giro de Italia. Ocupó el segundo lugar en 2014, pero no renuncia a la ilusión de portar esa emblemática camiseta y quedarse con ella en el pódium. Quiere regalarle ese triunfo a sus padres adoptivos y a Colombia. Quiere seguir demostrando que es posible levantarse después de caer, que no hay nada imposible. Así es Rigo, un héroe de carne y hueso.


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