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Todo sobre los marcos para bicicletas

A los marcos para bicicletas se les conoce también como “cuadros”, porque su forma original era esa precisamente, la de un cuadro. Hoy en día se les llama marcos, pero también bastidores o chasises. Sea como sea, lo cierto es que se trata de la verdadera columna vertebral de la cicla, el soporte sobre el que se fijan los demás componentes.

A los marcos para bicicletas se les conoce también como “cuadros”, porque su forma original era esa precisamente, la de un cuadro. Hoy en día se les llama marcos, pero también bastidores o chasises. Sea como sea, lo cierto es que se trata de la verdadera columna vertebral de la cicla, el soporte sobre el que se fijan los demás componentes, como las ruedas, el manubrio, el sillín, etc.

Desde el punto de vista del diseño, los marcos para bicicletas son uno de los componentes que mayores desarrollos han conseguido. De ser estructuras sumamente simples y robustas, han pasado a ser armaduras ligeras y aerodinámicas.

La forma de los marcos para bicicletas

En sus comienzos, los marcos para bicicletas tenían forma de cuadro. Sin embargo, hacia 1890 en Inglaterra se ensayó una nueva geometría que resultó ser mucho más funcional. Comenzaron a construirse marcos en forma de trapecio, compuestos por dos triángulos unidos.

Pronto se descubrió que esa forma permitía resolver muchos problemas técnicos en la construcción de las bicicletas. A ese tipo de contorno se le llamó “cuadro de diamante” y probó resolver de manera adecuada las relaciones entre vibración, fuerzas de presión y tiro sobre la cicla.


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Las partes del marco

Las partes que componen los marcos para bicicletas son las siguientes:

  • Tubo de dirección: es la parte más rígida. Permite unir la horquilla o tijera con el sistema de dirección
  • Tubo superior: es el componente que une el tubo del asiento con el tubo de dirección
  • Tubo inferior: esta pieza une el tubo de dirección con la caja de pedalier
  • Caja de pedalier: se llama así a la parte donde se aloja el eje de pedalier y las bielas
  • Tubo de asiento: aquel en donde se inserta el poste de la silla o sillín
  • Vainas: estas piezas unen la caja de pedalier con la rueda trasera
  • Tirantes: a través de estos se unen el tubo del asiento y la rueda trasera

Geometría y talla de los marcos para bicicletas

Se llama “geometría del marco” a la longitud de los tubos que componen ese marco y los ángulos que forman entre sí. Según sea el tipo de bicicleta, varía la geometría del marco y le otorga determinados atributos. Así, la geometría del marco para una bicicleta de turismo es diferente que la aplicada a una bicicleta de montaña o a una de pista.

Es muy importante que la geometría del marco y su talla se adecúen tanto al uso para el cual se destina la bicicleta, como a las características de quien la conduce. Para esos efectos, deben tomarse en cuenta principalmente cinco medidas:

  • El tamaño total del cuadro para bicicleta
  • Distancia entre el centro del pedalier y el plano del sillín
  • Distancia entre la punta del sillín y el centro del manillar o manubrio
  • Longitud de las bielas

La idea es ajustar todas las partes movibles, de modo que la bicicleta pueda personalizarse en función de la comodidad y el bienestar del ciclista. De cualquier manera, si no hay posibilidad de hacer mayores cambios, lo aconsejable es que el ciclista elija un cuadro pequeño, en lugar de uno grande. Los cuadros pequeños son más fáciles de controlar y, a la vez, más rígidos.

Los materiales del cuadro para bicicletas

Todavía hoy en día hay infinidad de cuadros para bicicletas que se fabrican en acero. Es usual que este material se aplique a la fabricación de ciclas de baja gama, e incluso de bicicletas de élite para usos muy específicos. El acero se convirtió en un material tradicional por sus cualidades de robustez, seguridad y flexibilidad. Pero tiene en su contra un gran defecto: el peso.

Para superar el problema del peso, los fabricantes han ensayado con diferentes materiales. En una época comenzó a explorarse el aluminio y, más recientemente, el titanio y el carbono o “kevlar”. Este último se ha convertido en el material más valorado y codiciado, ya que cumple a la perfección con las expectativas de funcionalidad y peso.

A favor de los cuadros de acero para bicicletas cuenta el hecho de que muchos de ellos son prácticamente indestructibles y tienen más bajo costo. A favor de los cuadros de carbono hay un argumento contundente: pesan lo que deben pesar, para que la bicicleta sea realmente competitiva.

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